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Un chapuzón en el Lago di Como

Durante nuestro roadtrip desde Madrid hasta Dolomitas también paramos en el famoso Lago di Como, el tercero más grande de Italia y uno de los más profundos de Europa.

Y aunque solo estuvimos dos días en esta zona, la belleza del paisaje y el enclave enamoran a primera vista. No te preocupes si al mirar al lago te imaginas a George Clooney navegando en una exclusiva lancha de elegantes líneas con una taza de Nespresso  copa de champagne en la mano, nos pasa a todas ;).

 

Buscando a George en el horizonte…

¿Qué tiene esta zona que la hace tan especial?

Pues básicamente, la región de Lombardía (que así se llama) tiene un atractivo muy especial: el enclave del lago. Rodeado por altas montañas con una vegetación súper exuberante y flores de todos los colores, el contraste que se produce entre las praderas de un intenso verde y el azul del lago, es una maravilla.

Cuenta también con el encanto de los pueblecitos salpicados al pie del lago que mantienen ese esplendor de épocas pasadas, cuando las grandes fortunas se construían sus impresionantes palacetes y villas sin escatimar el detalles: fuentes llenas de nenúfares, grandes esculturas, espectaculares balaustradas en terrazas y balcones, y por supuesto, una piscina para poder invitar a la jetset del momento y que entre Martini y Martini, se peguen un buen chapuzón.

 

 

¿Qué hacer en el Lago di Como?

Hablando en serio, el Lago di Como es una zona idílica, donde además de conocer pueblos de postal como Bellagio, puedes entregarte a los placeres de la «vita bella» y vivir experiencias solo aptas para VIP. Alójate en alguno de sus exclusivos hoteles, ponte tus gafas de sol más grandes y un pañuelo en el pelo para disfrutar de una día de navegación a bordo de un barco con patrón (si se te da bien, es un buen momento para demostrar tu estilo con el sky acuático). Por la tarde, sal de compras boutiques con tu American Express (recuerda cuanto más grande la bolsa mejor) y termina disfrutando de la gastronomía local en la terraza de algún restaurante con vistas al lago.

Volviendo a la realidad, el turista medio que pasa en este paraíso un par de días, lo que hace es patear -sin prisas- alguno de los pueblos más pintorescos como Bellagio, Varenna, Nesso, Cernobbio, Tremezzo, Lecco… Visitar alguna de las impresionantes villas y residencias que están abiertas para que puedas comprobar por unas horas lo que es el verdadero lujo, disfrutar de la famosa tradición artesanal de los helados italianos mientras contemplas el hermoso paisaje desde algún muelle y, no puede faltar, el chapuzón en el lago, ¡el agua está buenísima!

¿Cómo desplazarse?

En el plano parece que los pueblecitos están muy cerca unos de otros, pero la carretera que bordea el lago, aunque ofrece un paisaje espectacular, es bastante estrecha y tiene mucho volumen de tráfico por lo que prácticamente no se puede adelantar, ni ir muy rápido.

Nosotros conocimos Lecco y Bellagio, y no nos dio tiempo a mucho más, pues llevábamos el itinerario muy justo para llegar a Dolomitas y disfrutar allí de unos cuantos días. Además, lo valoramos y decidimos dedicar una tarde a conocer Bérgamo, en vez de seguir con los pueblos de la zona oeste del lago. Y la verdad que merece la pena.

Volviendo al tema del transporte, nosotros nos movimos con el coche siempre y, aunque a veces resulta un poco complicado aparcar, no es imposible. Eso sí, recuerda sacar papelito con la zona hora para no llevarte la multa a casa.

También es recomendable desplazarse en barco entre pueblos con la compañía Navigazionelaghi.it. Te ahorras muchos kilómetros, gasolina y los precios son bastante asequibles. Hay billetes que sirven para moverte por zonas y durante todo el día. Además, en muchos transfers puedes meter tu coche y también admiten mascotas con bozal.

 

Bellagio y Villa Malzi: paradas obligadas

Como nuestro camping estaba situado al lado de Lecco, la primera noche nos acercamos allí a cenar. Conocido por el campanario de la Torre Medieval, Lecco tiene su encanto, cuenta con un casco histórico con bastante vidilla  y un paseo con unas preciosas vistas al lago y con varios restaurantes y heladerías con terrazas.

Personalmente creo que merece más la pena acercarse a Bellagio. Conocido como la perla del lago, nada más llegar ya impresiona por su emplazamiento y sus fabulosas casonas y palacios. Conocido desde tiempos romanos por su relevancia estratégica está situado en la punta de la penísula que separa los dos brazos del lago. La localidad es famosa por su empinado casco histórico, con callejuelas coloridas y escalonadas que tienen como fondo el lago, por el paseo marítimo y los preciosos jardines o residencias como Villa Melzi y su impresionante jardín, Villa Serbelloni (reconvertida en hotel de lujo) y Villa Giulia.

 

 

Villa Melzi

Villa Melzi D’Eril fue encargada, junto a los jardines, como residencia estival en 1808. El edificio está construido con líneas neoclásicas, simples y austeras, casi privadas de elementos decorativos y el parque sigue el estilo de los jardines ingleses. Entre el verde de sus árboles se encuentran esculturas neoclásicas, renacentistas, egipcias y etrusco-romanas.

La entrada cuesta unos 6€ por persona, y da acceso a visitar los jardines que de verdad son impresionantes, la capilla y un pequeño museo que hay en el jardín, pero no el interior de la villa. Aún así es muy recomendable pues durante todo el camino por la propiedad se tienen unas vistas preciosas del lago y hay varios miradores y bancos donde parar a descansar. En total la duración de la visita puede ser de alrededor una hora u hora y media, según las veces que pares a hacer fotos como nos pasó a nosotros.

 

¿Dónde dormir en el lago di Como?

Nosotros nos alojamos dos noches en un camping que estaba a pie del lago, en el municipio de Lecco. Para situarlo en el plano, si el lago di Como tiene forma de «Y» invertida, el pueblo de Como quedaría en la pata izquierda y Lecco en la derecha.

El camping se llama Rivabella y está muy bien como base para conocer la zona. Aunque las parcelas con vistas al lago obviamente estaban cogidas (hablamos del mes de agosto), en 3 minutos caminando por cesped te plantabas en el lago. De hecho, además de tener las instalaciones normales, como plus (importante) remarcaría que tiene una pequeña playita para poder bañarte, y un trampolín alto muy rollo años 80′, perfecto para lanzarse en «modo bomba» a uno de los lagos más exclusivos y famosos del mundo.

Precio por dos noches de alojamiento en tienda + vehículo + perro: 60€

 

 

¿Qué te ha parecido el Lago Di Como? ¿Te animarías a conocerlo?

 

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