Una intro a Viena

Una intro a Viena

Para conocer Viena y que te enamore hay que disfrutarla, y en mi caso no valió con un paseo por el centro histórico, fui descubriéndola poquito a poco durante los 4 días de mediados de septiembre que teníamos por delante,  saboreándola en todas su facetas hasta que me conquistó por muchas razones.

Por si no lo sabías, Viena encabeza el ranking de ciudades con mejor calidad de vida del mundo y eso se nota, se palpa en las calles, en el ambiente y en su gente. Aunque de primeras con esos edificios palaciegos y fachadas barrocas parece más un decorado de película de época que una ciudad donde la gente haga vida de barrio, sorprende porque no solo hay bonitas fachadas, sino alma y mucha historia. Como decía al principio, tardé unos días en llegar a la conclusión de que es una ciudad más acogedora de lo que parece en un primer momento.

Conocida como la joya imperial de Europa por sus impresionantes palacios, es el lugar perfecto para empaparte de todos los intríngulis de una corte tan fastuosa como era la austro-húngara, y entre otros, del matrimonio formado por Francisco I e Isabel de Baviera (Sisí) cuya vida ha inspirado películas y muchas leyendas.

 

 

Debido a su herencia y tradiciones Viena está llena de estímulos para el disfrute y el goce de los sentidos, sobre todo a través de la vista y el oído. Si te gusta el arte, ¡estás en la ciudad indicada!

A Viena también se la conoce como Ciudad de la Música, y juega en otra liga, pues la Filarmónica de Viena figura entre las primeras orquestas del mundo y la Ópera entre los primeros teatros. Con el billete de avión deberían obligarte a comprar una entrada para alguna obra porque para mi gusto fueron las mejores experiencias. De hecho todos los veranos la Filamórnica ofrece un concierto gratuito en los jardines de Schönbrunn, y si no te importa hacer cola y estar de pie durante todo el espectáculo puedes conseguir entradas para la ópera el mismo día desde 5€, asi que ¡el dinero no puede ser una excusa!

Seguimos con nuestro plan para el deleite de los sentidos por la ciudad… Si te gusta la pintura contemplar alguna de las obras de Gustav Klimt -como el “Beso”- produce una sensación imposible de describir, casi hipnótica, y así pasa también con otras disciplinas como la arquitectura, donde ejemplos como el pabellón de la corte de Otto Wagner, el Loos Bar, Strudlhofstiege (la escalera remolino) o el museo de Ernst Fuchs abanderan la famosa Era Moderna Vienesa (el paso del s. XIX al XX) y su diseño tipo art nouveau, aquí llamado secesionista, bien merece unas fotos.

 

 

Esta Viena del 1900, como dice el literato austriaco Hermann Bahr “tuvo que ser muy interesante”, pues muchas de las obras maestras austriacas consideradas hoy emblemáticas en el mundo entero – tanto en pintura, como arquitectura o diseño- se crearon en esa época: los retratos femeninos de Klimt, los despiadado autorretratos de Schiele, las ideas de Wagner para la gran ciudad moderna, los diseños de Moser, el psicoanálisis de Freud, la música de Schönberg… fueron algunos de los hitos más importantes.

De hecho este año 2018, se celebra en Viena el centenario de la muerte de 4 de las figuras más importantes del periodo modernista: Klimt, Schiele, Wagner and Moser tenían algo en común, su lienzo,Viena y que murieron todos en 1918. Aunque ya queda poco para terminar el año, hay un montón de exposiciones y eventos dedicados a estos artistas. Una bonita manera de celebrar su trabajo todavía visible estos días y que sigue dando forma al ser y sentir de la ciudad.

 

 

 

DATOS DE INTERÉS de LA CIUDAD

 

  • Viena tiene la mayor extensión de espacio verde de todas las metrópolis europeas.
  • En 1996 el Palacio de Schönbrunn y sus jardines fueron incluidos en la lista de la UNESCO del Patrimonio Mundial de la Humanidad, al igual que el centro histórico de Viena en 2001.
  • En ningún otro lugar han vivido tantos compositores de prestigio mundial: Schubert, Strauss, Schönberg, Mozart, Beethoven, Haydn, Brahms…
  • En 1278 comenzaron los 640 años de gobierno de los Habsburgo en Viena. Seguro que alguna vez has visto las películas de Sisí emperatriz, pues ella y su marido Francisco José I residieron en Viena en el palacio Hofburg que hoy se puede visitar para conocer algo más de la vida de esta pareja que no es como la pintan en las películas. De hecho el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria (sobrino de Francisco José I) y su esposa en Sarajevo el 28 de junio de 1914 a manos del estudiante nacionalista serbio Gavrilo Princip, dio lugar al comienzo de la I Guerra Mundial.
  • Parece mentira pero no hace tanto tiempo en 1914, Austria-Hungría con 52,8 millones de habitantes era el segundo país más extenso de Europa (después de Rusia) y el tercero más poblado (después de Rusia y Alemania). Hoy Austria tiene una población de casi 8.700 millones de habitantes (solo en Viena hay 1.800)

 

 

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CUÁNDO SALE MEJOR VIAJAR A VIENA

A nivel económico fuera de la temporada alta que serían los meses de verano y diciembre (por el tema de la Navidad y los mercadillos), podrás encontrar vuelos y alojamientos en Viena bastante más baratos. Mi recomendación serían los meses de abril, mayo, septiembre y octubre. Además en esta época la temperatura también suele ser muy agradable para recorrer la ciudad sin 200 capas de abrigo.

 

TARJETAS PARA MOVERTE POR LA CIUDAD

El centro de Viena es muy cómodo para moverse a pie porque hay muchas calles peatonales y las que no lo son no tienen mucho tráfico, pero es cierto que para llegar a los palacios o según el itinerario que quieras hacer, es mejor coger el transporte público, tanto el tranvía como los autobuses, son muy puntuales y pasan con mucha frecuencia. Para ello puedes comprar el ticket del día, que tendrás que validar dentro del transporte y no perderlo. Normalmente nadie te pide el billete, se fían de que lo hayas comprado, pero hay revisores y multan.

Otra opción es decantarte por La Vienna City Card de 24, 48 o 72 horas que encontrarás en dos versiones: la tarjeta roja con el billete de la compañía pública de transporte (Wiener Linien) y la blanca con tour Hop-on-Hop-Off. Ambas ofrecen más de 200 descuentos en museos, restaurantes y atracciones.

Precio de la Vienna City Card roja 24h 17€, 48h 25€ o 72h 29€

Precio de la Vienna City Card blanca 24h 32€, 48h 37€ o 72h 41€

Ahora bien, para saber si te conviene deberás analizar qué quieres hacer y si vale la pena comprarla. En nuestro caso nos movíamos mucho en transporte público y nos compensó comprar la roja, más de hecho por los transportes que por los descuentos. En cambio la blanca sale más cara, pero ofrece entrada gratuita a muchas atracciones.

 

MÁS INFORMACIÓN

www.vienna.info o si buscas una oficina de información en la ciudad acércate a la plaza de Albertina esquina Maysedergasse desde las 9h00 hasta las 19h00 todos los días. También encontrarás puntos de información en el Aeropuerto de Viena y en la Estación Central.

 

 

 

 

 

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