Descubriendo La Rochelle

Si te hablo de una región de Francia que se llama Nouvelle Aquitaine probablemente no te suene de nada, pero si te cito Burdeos, la Duna de Pilat, Biarritz, Poitiers y Futuroscope, seguro que ya te va sonando (sobre todo después de mi último post)…

Esta zona de Francia es tan diversa como sorprendente, tiene naturaleza, ciudades preciosas, playas legendarias y mucho que ver y visitar como La Rochelle, la Ile de Ré y Rochefort; tres destinos que descubrí y redescubrí (aquí te cuento por qué ya conocía la Ile de Ré) gracias a participar en el encuentro de bloggeros de Travel Bloggers Meeting en Poitiers y que ya están en mi lista de sitios a los que volver.

La Rochelle

Ubicada en la costa Atlántica al ladito de la playa, como a unas dos horas en coche desde Burdeos y a un puente de la pintoresca isla de Ré, La Rochelle es además de la capital del departamento de Charente-Maritime, una bonita ciudad medieval con un cautivador pasado.

Un poco de su apasionante historia

Fundada en el siglo XIII y construida sobre una plataforma rocosa (de ahí su nombre) gracias a su enclave estratégico y al comercio marítimo con países como Inglaterra, Países Bajos y España pronto se convirtió en una ciudad próspera, rica y cosmopolita que recibió ciertos privilegios, ganándose así la fama de villa independiente y rebelde.

Este alejamiento de París ayudó a que La Rochelle se convirtiera en capital gala del protestantismo y bastión de los hugonotes (los protestantes expulsados de Francia) quienes se vinculan al corso para financiar la causa, convirtiendo la costa entre Calais y España, en territorio pirata.

Con la llegada del absolutismo, el rey Luis XIII y el cardenal Richelieu no toleran más la autogestión de esta ciudad de dudosa fidelidad para la corona católica y en 1627 la asedian por tierra y por mar. Los habitantes resistieron, estoicamente, durante catorce meses y a pesar del apoyo inglés, La Rochelle termina por rendirse con la firma de la Paz de Alès.

Para muchos La Rochelle fue una puerta de salida de Francia hacia nuevos territorios y mercados. De hecho, desde este puerto partieron los primeros colonos a Canadá y los fundadores de Montreal.

En el siglo XVIII, La Rochelle se convierte en el segundo puerto negrero de Francia después de Nantes, con el tráfico de esclavos de Cabo Verde y Nueva Guinea.

Hoy, lo mejor qué ver y hacer

La Rochelle es una ciudad de 80.000 habitantes, que recibe alrededor de 3 millones de turistas al año gracias entre otros, a su clima suave durante todo el año.

Hay mucho que hacer y descubrir en el centro histórico de La Rochelle y como la mayoría de las calles son peatonales puedes hacerlo perfectamente andando, pero si quieres conocer los alrededores, no dudes en alquilar una bici, hay más de 160 km de carriles para bicis.

Por otro lado, la Rochelle cuenta con 6 puertos, 3 de ellos dentro de la ciudad, por lo que es un lugar perfecto para alquilar un velero, o un yate y sentir el placer de navegar las olas azules del océano. Nosotros disfrutamos de un picnic mientras contemplamos la puesta de sol desde un catamarán con una empresa que se llama Rivages Kapalouest, y la experiencia fue una pasada.

Una arquitectura con vocación comercial

Un recorrido por el centro histórico nos muestra rápidamente el carácter marinero de La Rochelle: los muelles de El Puerto Viejo, las callejuelas, los numerosos faros, así como el legado de residencias renacentistas, y casas antiguas con entramado de madera (que siguen el estilo burgués de los s.XVI y XVII) han sido testigo de la vocación comercial que tenía la ciudad desde su nacimiento.  

Pasarás bajo arquerías y soportales que servían para proteger las mercancías de las inclemencias del tiempo, y si te fijas bien todavía quedan poleas en las fachadas con las que se ayudaban para subir las mercancías a los pisos superiores.

Por la calle «Sur les Murs» aún se puede apreciar, encima de las casas de los armadores, los escudos tallados en piedra con carabelas.

Las tres torres: puertas de entrada a la ciudad

La entrada a la Rochelle por mar se hace a través de El Puerto Viejo, una de las zonas más atractivas de la ciudad. Está custodiado por tres torres, pero dos de ellas enmarcan la entrada al canal: la torre de San Nicolás, es la más grande y estaba unida a la Torre de la Cadena por una cadena para proteger la ciudad de los peligros y las invasiones del mar. En el siglo XIX se convierten en prisiones militares.

Con 70 metros de altura la Torre de la Linterna es la más alta de las tres. Su aguja gótica octogonal servía de faro y también como prisión donde se encerraba a corsarios británicos, holandeses y españoles.

¿Quieres más información sobre la visita a las 3 torres?

http://www.tours-la-rochelle.fr/es/

https://www.larochelle-turismo.es/decouvrir/desenterrar-los-tesoros-del-patrimonio/las-torres-de-la-rochelle

Puerta de la Grosse-Horloge

Hay una 4 torre en La Rochelle que se llama la Puerta del Reloj y que une la zona portuaria con el casco viejo de la ciudad.



Antiguo mercado de pescadores

Conocido como Les Halles de La Rochelle, el mercado abre los miércoles, sábados y domingos por la mañana, y es una visita imprescindible por varios motivos. Por un lado su tipismo, el bullicio, el color de los puestecillos…

Aprovecha para llevarte fruta fresca, yo compré una piña pelada y estaba súper rica. Y por supuesto, algo que llama la atención es la venta de ostras, como si se tratará de patatas. Las preparan delante tuya, los precios son bastante asequibles y son una auténtica delicia.



Acuario de la Rochelle

Descubre todos los secretos del mar en este acuario que cuenta con no menos de 12 000 especies de peces de todos los océanos.

https://www.aquarium-larochelle.com/


¿Te gusta el arte urbano?

A mi sí, a ver siempre que se haga de manera respetuosa y cuyo fin sea aportar y sumar, no ensuciar. Las muestras de talento de artistas que quieren contar o reivindicar algo con arte siempre son de admirar. Por el casco histórico descubrí estos originales murales, y había muchos más, ¿qué te parecen?

 

¿Dónde comer o tomar algo en La Rochelle?

Là-Haute Brasserie – muy top

En la terraza del acuario se encuentra este precioso restaurante con unas vistas impresionantes al Puerto Viejo y a las tres torres. Tienen un menú degustación con una presentación súper cuidada (fue el que probamos) y estaba todo realmente bueno.

https://www.cafe-aquarium.com/fr/

 

Bar De la mer – En el Museo Marítimo

Curiosamente el Museo Marítimo de la Rochelle tiene un bar en una de sus cubiertas desde donde podrás disfrutar de un refrigerio y relajarte al solecito. Y no tienes que pagar la entrada al museo si no quieres verlo.

El museo está formado por varias embarcaciones reales pero antiguas atracadas en el muelle, una de ellas es el Angoumois clasificado como monumento histórico. A bordo podrás ver todas las dependencias, la sala de máquinas, la cocina, los camarotes privados… Está todo súper bien conservado y de verdad, te haces una idea de cómo se vive en un barco.

https://museemaritime.larochelle.fr/



Belle du Gabut – Terraza Bohemia

En Francia estos espacios se conocen como Guinguette, que eran los cabaret típicos de los suburbios parisinos que suelen tener un restaurante y una pista de baile al aire libre.

Con muebles vintage de todo tipo, colores y guirnaldas de bombillas iluminando por la noche abre de 12h00 a 24h00 todos los días. 5 rue de l’Armide, Quai du Gabut.



¿Dónde dormir?

Hotel St. Nicolas. 13 Rue Sardinerie, La Rochelle y Hotel Le Fabrique. 7-9-11 Rue de la Fabrique, La Rochelle. Ambos están situados en el centro y puedes ir caminando al Puerto Viejo. Súper rico y variado el desayuno.


¿Cómo llegar a la región de Nouvelle-Aquitaine?

¡Cada vez es más fácil! Hay vuelos directos a Burdeos desde Madrid, Barcelona,Malaga, Sevilla, Valencia, Alicante, Ibiza, Palma, Menorca y Tenerife. Fácil acceso desde San Sebastian (vuelos directos desde Madrid y Barcelona).

Autopistas desde Madrid, Barcelona a Biarritz, Burdeos, La Rochelle , Limoges y Poitiers. Y además, Burdeos está a solo 2 horas de París por el enlace ferroviario de alta velocidad (LGV), Biarritz, 3 horas y 55 minutos, Futuroscope, 1 horas y 40 minutos y La Rochelle a solo 2 horas y 25 minutos.

No muy lejos de allí, es imprescindible una visita a la isla de Ré abierta hacia el mar con sus deslumbrantes cielos azules y sus casas bajas y lavadas con cal, se extiende por 30 km entre la tierra, el mar y el cielo.

https://www.nouvelle-aquitaine-tourisme.com/es

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