10 planes inolvidables para descubrir Gran Canaria

10 planes inolvidables para descubrir Gran Canaria

No sé muy bien por qué, pero he tardado más de 30 años en interesarme por el archipiélago canario. De hecho, Las Palmas ha sido la última provincia española que me faltaba por visitar de las 50 que tenemos, y ahora que la conozco déjame que te de un consejo: para disfrutar del paraíso no es necesario meterse en un avión 8 horas, con uno de 2 horas y media -desde Madrid y por 150€- también llegas.

A ver, igual exagero un poco si te estás imaginando Gran Canaria como la típica playa de aguas cristalinas, arena súper blanca y peces de colores, pero te aseguro que el paraíso, -para mí- no es solo un paisaje de portada de catálogo, es un lugar con historia, con naturaleza virgen, con gente auténtica -no solo empleados haciendo su trabajo- donde puedas disfrutar de una buena gastronomía local sin sentir que te estás dejando el riñón, donde haya ambiente si te apetece tomar algo por la noche, y lo mejor…


No tiene precio llegar al aeropuerto de Las Palmas a finales de noviembre y, empezar a quitarte capas de abrigo porque los termómetros marcan 25º.


La isla de Gran Canaria

Me ha dejado un sabor de boca muy especial quizás porque he tenido la suerte de conocerla de la mano de gente de la isla. Con mi amiga Ale que me ha acogido en su casa, no ha habido restaurante ni bar interesante que se nos haya escapado (la gastronomía local hay que probarla, no?).

Por otra parte he tenido la suerte de conocer a Natalia y Bruno, cada uno tiene su negocio relacionado con el turismo, y me han propuesto varias experiencias súper recomendables con las que he entendido por qué a Gran Canaria se la conoce como «la isla seductora», además de demostrarme con tanta pasión y cariño el amor que le tienen a su tierra y a su cultura.

Una pequeña introducción a la isla

La gente la define como «continente en miniatura» por su gran variedad de paisajes y microclimas. Igual haces una excursión por la mañana a la zona norte de la isla y necesitas ir con abrigo -dependiendo de la altitud-, y por la tarde estás en bañador en la playa de Maspalomas.


¿Qué te apetece hoy? En Gran Canaria todo es posible»


Con casi 60 km. de playas, la mayoría de sus visitantes extranjeros vienen buscando ese tono del «cangrejo rojo requemado» que solo ellos saben cómo conseguir a base de 0 en protección y mucho sol, sin embargo, la isla es mucho más que eso porque mezcla espacios naturales de gran belleza con otros con muchos siglos de historia; una buena excusa para abandonar las playas por un rato y disfrutar de la amplia oferta de ocio. Te faltarán días para verlo todo, así que vete pensando en volver… 😉

Estos son mis 10 planes imprescindibles en Gran Canaria:

1- Hacer un «pateo» y flipar con los paisajes

Si te gusta la naturaleza y andar, estás en el sitio perfecto para hacer un senderismo o como dicen los canarios, «un pateo». Es sin lugar a duda, la mejor manera de conocer el entorno y disfrutar con la variedad de paisajes que te brinda esta preciosa isla. Si además, puedes ir acompañado de un guía que conozca perfectamente la zona y la ruta, y te vaya explicando todo, la excursión será inolvidable.

En mi caso contacté con Canarias on Foot una empresa que nació precisamente de la ilusión de Natalia -su responsable- por enseñar la isla a todo el que busque una experiencia única con la naturaleza canaria. Su intención no es solo guiarte por los caminos, Natalia te propone -gracias a estas rutas- sumergirte en su cultura, costumbres, naturaleza y hasta en su gastronomía contactando siempre que sea posible, con la gente de la isla que se esfuerza por mantener vivas las tradiciones propias del estilo de vida más rural.

Cada ruta es diferente y en mi caso nos dirigimos a la zona noroeste de la isla donde se encuentra el Parque Rural del Nublo que está reconocido como Reserva de la Biosfera por la Unesco. Es una zona preciosa, con unos pueblecitos súper pintorescos donde parece que la vida se detiene entre montañas.


La carretera hay que tomársela con tranquilidad, pero no hay prisa, y tampoco muchos coches por lo que puedes ir parando para enamorarte con las vistas y con suerte, si el día está despejado, verás hasta el Teide.


El pico del Teide al fondo

2- Conocer el Centro Locero de Lugarejos en Artenara

Durante la ruta, una de las paradas que hicimos fue para conocer la labor de María en el Centro Locero de Lugarejos en Artenara, donde se mantiene la tradición alfarera. Ella es de las pocas loceras que quedan en la isla y que trabajan el barro manteniendo las técnicas de la tradición aborigen de Gran Canaria que le enseñó su suegra, quién a su vez, las aprendió de su madre.

María me estuvo enseñando todo el proceso artesanal: cómo se obtiene el barro gracias a las vetas del Parque de Tamadaba, se moldea sin el torno alfarero y se secan las piezas sin horno, con un sistema de cocción llamado guisadero. Una tradición muy bonita que intentan mantener en este centro que está construido sobre el conjunto de cuevas donde antiguamente trabajaban los artesanos.


Nuestra visita terminó en torno a una mesa bebiendo un delicioso té de hierbas naturales que nos hirvió María, mientras nos contaba divertidas anécdotas de su vida.


3- Visita a la Casa Cueva Museo Santiago Aranda

Nuestra siguiente parada fue el pueblo de Artenara, donde llama la atención el sistema de casas-cueva construidas en la ladera de la montaña y en las que todavía hoy se vive porque cuentan con una gran ventaja: consiguen mantener una temperatura constante de 18º todo el año.


Estas viviendas surgen con los primeros habitantes de la isla «los guanches», que tenían origen bereber.


Eso sí, hoy se han reformado de tal manera que las fachadas parecen casas normales, incluso hay alguna de diseño, y por supuesto se alquilan para el turista quién podrá disfrutarla como ayer, pero con todas las comodidades del s.XXI.

Para que me hiciera una idea de cómo son estas viviendas por dentro, nos acercamos hasta La Casa Cueva Museo Santiago Aranda. En su interior verás las diferentes habitaciones con mobiliario típico de la época, las tuneras que eran donde se aseaban, y aparejos y herramientas para sus labores cotidianas. ¡La visita al museo merece la pena y además es gratuito!

4- Contemplar las vistas desde el Mirador de Unamuno

Además de ver las cuevas-casa, merece la pena la visita a Artenara por el precioso entorno. Al ser el municipio más alto de la isla, sus cumbres parecen acariciar el cielo y todo el paisaje emana una energía asombrosa. Dicen que es muy bonito ver la puesta de sol con nubes, pero a mi me tocó un día completamente soleado y ¡me encantó!

Desde el mirador de Unamuno hay unas vistas impresionantes al pinar de Tamadaba y al parque rural del Nublo. Se aprecia perfectamente el principal símbolo de la isla, el monolito volcánico del roque Nublo con más de 70 metros de altura– y el Roque Bentayga, otra de las formaciones rocosas más singulares de la isla que se considera sagrada por su «almogarén» que es como una construcción de culto. Ambos están dentro de la caldera volcánica de Tejeda y conforman uno de los paisajes mas bellos de la isla que fue descrito por Unamuno con estas palabras:


«El espectáculo es imponente. Parece una tempestad petrificada».

Miguel de Unamuno visitó la isla de Gran Canaria en 1910.

En esta zona hay muchas rutas y senderos que te llevarán hasta los roques, y he leído que hay una excursión preciosa que termina en la playa virgen de Güi Güi. No me dio tiempo a hacerla, pero ¡la tengo apuntada para cuando vuelva!

5- Probar el bienmesabe de la Dulcería de Tejeda

Siguiendo la carretera te encuentras con Tejeda, un pueblecito súper mono, muy cuidado y ubicado en un enclave precioso que no puedes pasar por alto. Sus casitas encaladas de tejados naranjas -algunas conservan el típico balcón canario- contrastan con el verdor de la zona. Y aunque es muy turístico, todavía mantiene esa paz y esa tranquilidad que le da todo el encanto.

Si paseando por una de sus calles principales de repente empiezas a salivar, déjate llevar por ese olor…


Llegarás directo a la puerta de la Dulcería más famosa de la isla, La Dulcería Nublo. Aquí el típico dulce es el bienmesabe, y los mazapanes que se elaboran con almendras locales.


No pude resistir la tentación y me llevé una bolsa enorme de polvorones para las Navidades que estaban a la vuelta de la esquina, dos tarrinas de bienmesabe -para probarlo- y un merengue con crema por dentro que estaba para chuparse los dedos.

6- Descubrir Agaete, su gastronomía y deslumbrarse ante el roque Faneque

Mi excursión con Natalia de Canarias On Foot terminó poniéndonos las botas en el restaurante Dedo de Dios en Agaete. Con unas vistas impresionantes al mar, degustamos la gastronomía local con pescaito fresco, ensaladas de frutas y el famoso gofio canario, a muy buen precio.

Agaete es una villa marinera con mucha fama por su enclave. Ya en 1481 los conquistadores canarios fijaron en lo que hoy es el puerto de las Nieves su punta de lanza para entrar por barco en la zona. Desde aquí salen los barcos de la compañía Fred Olsen que llegan a Tenerife.

En esta zona se aprecian perfectamente otros dos símbolos canarios: el Roque Partido o Dedo Dios -que una tormenta se llevó por delante hace unos años y del que ahora solo queda la zona inferior- y el Roque Faneque, una gigantesca roca que se eleva a más de 1000 metros sobre el nivel del mar y es uno de los acantilados activos más altos del mundo.


No puedes irte sin antes disfrutar del paseo marítimo que discurre hasta Las Salinas, una zona de piscinas naturales con un enclave que quita la respiración.


7 -Hacer la visita guiada a Vegueta y salir de pinchos un jueves

Las Palmas de Gran Canaria fue la primera ciudad fundada por Castilla en las Islas y la primera fundada en el Atlántico, antes del comienzo de su expansión por el mundo y le cabe el honor de haber recibido a Cristóbal Colón cuando partió rumbo a su descubrimiento de América.


Otra de las excursiones que os recomiendo, sobre todo si queréis conocer los orígenes de la ciudad es la visita guiada al centro histórico de Las Palmas, el barrio de Vegueta.

Para ello me puse en contacto con Bruno de Trip Gran Canaria y en una hora de paseo con guía por sus calles, atravesando plazas y contemplando preciosos edificios coloniales con sus típicos balcones de madera y patios, me di cuenta de que este barrio gótico del s. XV, en el que Juan Rejón fundó el Real de las Tres Palmas en 1478 y que hoy está declarado Conjunto Artístico Nacional, había conquistado completamente el objetivo de mi cámara mientras me ayudaba a entender el patrimonio cultural que atesoran.

Los pinchos no vienen incluidos en la excursión, pero si buscas ambiente esta zona, los jueves por la noche se pone a tope. Me recordó al barrio alto de Lisboa en sus mejores momentos o incluso a la zona de Malasaña un sábado normal, pero en pequeñito y la gente va más arreglada -supongo que será por la buena temperatura-. Lo mejor, podrás cenar de pinchos + bebida a muy buen precio.

Otro plan súper recomendable en Vegueta para ver Las Palmas de Gran Canaria desde lo alto, es subir al campanario de la Catedral por 1,5€. Las vistas son impresionantes, y ¡se sube en ascensor!

8- Conocer el centro histórico de Las Palmas con Don Benito Pérez Galdós

¿Sabías que el escritor nació y vivió en Las Palmas hasta que se fue a estudiar a la universidad en Madrid?


Si buscas una manera original y diferente de conocer el centro histórico de Las Palmas de Gran Canaria, desde Trip Gran Canaria te brindan la oportunidad de conocer los barrios de Vegueta y Triana de la mano del famoso escritor.


Igual suena a que me estoy quedando con vosotros, pero tras ir a buscar al escritor a su casa natal te acompaña durante toda la visita y es él mismo, quién os enseña junto al guía de Trip Gran Canaria, los lugares más emblemáticos y relacionándolos de forma muy amena con capítulos de su vida y su obra.

Una experiencia innovadora y súper recomendable para conocer el centro histórico de Las Palmas desde otra perspectiva.

8- Las Dunas de la playa de Mas Palomas y el faro

Es otra de las pequeñas maravillas que ofrece Gran Canaria. Esta sorprendente mezcla de desierto y oasis en el sur de la isla, es un espacio natural único por su belleza. Las dunas, que el viento moldea continuamente, hacen que el paisaje cambie con cada nuevo día, convirtiendo esta zona en uno de los principales atractivos turísticos de la zona.

Para llegar, bajé con el coche hasta la playa del Inglés, mientras alucinaba con la cantidad de hoteles que hay en la zona cada uno con una estética y una altura diferente, vamos que bonito, lo que se dice bonito no es… Esta zona está tomada prácticamente por extranjeros así que, no te extrañes si te hablan en inglés o te ofrecen el menú a las 18h00 de la tarde.

Desde la playa del Inglés me fui caminando tranquilamente por la playa hasta la zona de las dunas, donde el paisaje resulta espectacular. Por un momento tienes la impresión de que desaparecen los hoteles y los resorts y el entorno se vuelve más auténtico, más salvaje… parece que estás en un auténtico desierto. Entonces te subes a la cresta de la duna y el horizonte se vuelve azul intenso, casi no se diferencia donde termina el mar y comienza el cielo.

Recuerdo que soplaba bastante el viento, que debe ser normal por esta parte, y mientras buscaba una duna para resguardarme y tomar el sol, me cruce con un montón de nudistas, vamos que si te mola disfrutar de la playa en modo «como mi madre me trajo al mundo» estás en el lugar indicado.


Uno de los mejores accesos a la zona de dunas lo encontrarás en el hotel Riu, un emblemático lugar desde donde no te puedes perder las preciosas puestas de sol. 


9- Correr por el paseo marítimo de Las Canteras

Considerada una de las mejores playas urbanas de Europa, Las Canteras es la playa del centro de las Palmas de Gran Canaria y tiene una longitud de 2.250 metros.

Aunque tiene bastante afluencia de gente a cualquier hora, su paseo o su playa es ideal para correr hasta la Isleta. Después podrás refrescarte dándote un baño, y volver a coger energía tomando un zumo de tuno rojo (es el fruto del cactus) en alguna de las terrazas del paseo.

Si tu visita coincide durante el mes de diciembre, no dudes en acercarte a ver el Belén de arena que montán en medio de la playa. Las figuras y edificios parecen verdaderas obras de arte y se realizan únicamente con agua y arena modeladas por las manos de una selección de los mejores escultores del mundo en su especialidad.

10- Un paseo por el Puerto de Mogán

Conocido también como «La pequeña Venecia de Canarias» por sus canales, para mi fue uno de los pueblos que más me gustó, y aunque vive por y para el turismo, todavía guarda una esencia importante de lo que fue: un tranquilo barrio marinero. Un lugar para saborear con calma.

Dicen que lo mejor de esta zona es que está perfectamente protegida del viento y disfruta de una media de 330 días de sol al año y temperaturas medias de 22 º. Un paraíso, vamos.

Si a eso le añadimos las preciosas calles engalanadas con guirnaldas de buganvillas en diferentes colores, las casas bajitas encaladas, los canales, el puerto deportivo y la preciosa playa de aguas tranquilas, el Puerto de Mogán se convierte en una visita imprescindible.

Si además quieres hacer alguna compra, te recomiendo que hagas la visita en viernes porque montan un mercadillo enorme por todo el pueblo hasta el puerto, y es complicado resistirse…

¿Qué te han parecido estos 10 planes? ¿Te animas a visitar Gran Canaria?

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No dudes en consultar la web oficial de turismo de Gran Canaria

Pero hay gentes también que se preocupan de pensar si este tempero constante, si esta eterna primavera, si esta igualdad de clima no será una de las principales causas, tal vez la mayor y más importante, de este especial enervamiento de espíritu, de esta hemorragia nerviosa, que llaman aplatanamiento. Yo, por mi parte, no creo que proceda del clima material o físico, sino más bien del clima moral, del estado de los espíritus. A estas gentes les hace falta, como les he dicho en público, interesarse más por los grandes problemas nacionales, europeos, mundiales, lo cual les desinteresaría de sus pequeños problemas insulares, de sus rivalidades de isla a isla.

Ruta de Miguel de Unamuno en Gran Canaria.


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